PLANTAS QUE NO PARECEN PLANTAS

La diversidad de plantas en el mundo es bastante grande. Se estima que existen 376 366 especies conocidas, de las cuales 14 307 son helechos y afines, y 362 059 son plantas con semilla, de estas últimas, 1 217 son gimnospermas (pinos, abetos, cipreses, secuoyas, araucarias, cycas, ginkgos entre otras) y 360 842 son angiospermas, las más abundantes en los trópicos y principalmente en la Amazonía (Qian et al. 2022). En el Perú, el último dato contabilizado sobre la diversidad alcanza las 19 147 especies (Ulloa Ulloa et al. 2017); pero con las nuevas especies descritas, registros nuevos y cambios taxonómicos ocurridos en estos últimos ocho años, la cifra total debería estar superando las 20 000 especies. A pesar de este gran número de plantas ya conocidas, se estima que aún faltan por descubrir unas 100 000 plantas más. Las plantas, no obstante, son uno

de los grupos mejor estudiados sobre la tierra, en comparación con otros como los insectos, de los que sólo se conoce el 17% de todas las especies que hay en el mundo. Pero esas 100 000 plantas que todavía falta conocer son aquellas que se encuentran en zonas casi inaccesibles o que por sus características evolutivas y adaptativas son esquivas a los científicos (como las plantas crípticas, que se parecen a otras especies ya conocidas; las plantas estacionales, que aparecen en ciertas estaciones del año; o las plantas heterótrofas, parásitas y subterráneas que no son visibles a simple vista o que suelen aparecer solo bajo ciertas condiciones ambientales, estos factores dificultan su colecta.
De estas últimas, existen varios ejemplos, desde orquídeas sin hojas, saliendo del suelo, hasta plantas que no parecen serlo y que pueden engañar a la vista fácilmente. En términos generales, cuando

pensamos en una planta, todos recordamos la típica imagen que nos mostraban en el colegio de una planta con hojas (por lo general siempre verdes), tallo (marrones o verdes), raíces, flores y frutos. Pero también existen plantas que han modificado todo o parte de estas estructuras y que a simple vista pueden confundir a cualquier persona que no esté familiarizada con estos grupos. Aquí les voy a presentar dos familias comunes en el neotrópico, que fácilmente podrían ser confundidas con algún otro ser vivo terrestre o “extraterrestre”, he tratado en lo posible de no hacer una descripción técnica, sino más bien una interpretación de a lo que se asemeja, basándome solamente en su apariencia. La primera familia es Balanophoraceae, compuesta por hierbas terrestres pequeñas (entre 5 a 15 cm de altura promedio), que carecen de hojas y de un tallo verdadero, por lo cual no realizan fotosíntesis y se alimentan parasitando otras plantas a través de las raíces, el cuerpo principal está enterrado. No entraré en detalles morfológicos, pero les diré que se asemejan a hongos o a algún tipo de flor o fruto seco ya maduro sobre el suelo. La familia posee siete géneros en el neotrópico: Corynaea, Helosis, Langsdorffia, Lathrophytum, Lophophytum, Ombrophytum y Scybalium (Hansen 1980). Corynaea Hook.f., es un género monotípico (solo posee una especie), su apariencia se asemeja a un grupo de hongos de color marrón, amarillento o rojizo. Su única especie se llama Corynaea crassa Hook.f. y habita los bosques montanos entre los 1 000 y 3 000 m s.n.m. desde el sur de México en América Central hasta

Bolivia en América del Sur. En el Perú es llamada el “viagra macho” ya que se usa de forma tradicional como afrodisíaco masculino en las comunidades del norte del Perú (Cajamarca), entre otros usos (Acaro- Chuquicaña & Arroyo-Acevedo, 2019).

Helosis Rich., con su único representante Helosis cayennensis (Sw.) Spreng., conocido comúnmente como “velacho” u “hongo parásito”, por su peculiar forma. No posee hojas, el cuerpo de la planta está enterrado. Lo que podemos apreciar es su inflorescencia de color rojizo (5 a 10 cm de longitud) y tiene una cabeza donde crecen sus flores. Toda esta estructura parece como si fuera el cuerpo fructífero de un hongo macroscópico. Las flores son blancas y diminutas, de 2.5 x 0.3 mm las femeninas y de 5 mm las masculinas. Esta planta tiene una amplia distribución desde los bosques tropicales de México hasta Argentina, desde los 0 m hasta los 2 000 m s.n.m. en los bosques montanos. No tiene un uso conocido, pero es un buen ejemplo de parasitismo vegetal.

Langsdorffia Mart., es la tercera representante de la familia con cuatro especies, de las cuales dos están en América del Sur y las otras dos están en Madagascar y Papúa Nueva Guinea. La planta tiene un aspecto único, el cuerpo de la planta es subterráneo, solo apareciendo sobre el suelo la flor de color rojo muy llamativa por sus hojas escamosas. Las flores masculinas a simple vista parecen una fresa o una pequeña piña colorada, mientras que la flor femenina tiene la apariencia de una esfera aterciopelada, como si fuera una nariz de payaso (es mi percepción personal, ustedes como lectores miren las fotos y saquen sus propias conclusiones). La especie más conocida (y con mayor distribución en el neotrópico) es Langsdorffia hypogaea Mart. la cual se puede encontrar desde el sur de México, pasando por la Cordillera de los Andes, hasta el suroeste de Brasil en la costa Atlántica. La planta no tiene usos conocidos.

Lathrophytum Eichler, está representada por una sola especie Lathrophytum peckoltii Eichler, y al igual que las anteriores, su cuerpo principal está enterrado y adherido a raíces de otras plantas y su única parte visible es su inflorescencia. Es una planta muy rara y difícil de encontrar, hace unos años atrás se creía que era endémica de la zona de Río de Janeiro, en Brasil; pero recientemente se ha documento su presencia en Costa Rica, en Centroamérica (más de cinco mil kilómetros de distancia), lo cual nos muestra lo difícil que es encontrarla en el bosque. Su apariencia es algo extraña y al momento de escribir estas líneas no he podido encontrar una manera simple de hacerlo, por lo que dejo a su libre imaginación e interpretación esta descripción

Lophophytum Schott & Endl., es un género que presenta cinco especies, de las cuales tres están registradas para Perú, son un poco más grandes que las anteriores y algo más robustas. Así como las demás, posee un tubérculo (cuerpo principal enterrado) del cual salen varias inflorescencias hacia el exterior. Estas inflorescencias son bastante peculiares, ya que, al momento de salir, están cubiertas de unas escamas marrones, similares a un huevo de dragón de la serie Juego de Tronos (serie norteamericana de fantasía medieval) hasta que se alargan un poco asemejándose a una cola de pangolín (mamífero de piel escamada) y una vez alcanzado su crecimiento optimo, las escamas se caen y dejan al descubierto las flores masculinas blancas, amarillas o anaranjadas.

Ombrophytum Poepp. ex Endl. es un género que presenta siete especies que pueden alcanzar hasta los 35 cm de alto y su tubérculo puede alcanzar los 13 cm de ancho. Una de las especies más representativas es Ombrophytum subterraneum conocida en las zonas andinas como amañoco, amañoque o sicha, donde es consumida como “fruta” fresca y también por sus propiedades rituales y medicinales para afecciones cardiacas, pulmonares y estomacales (Prado 2018). A simple vista su inflorescencia se asemeja a un maíz colorado rosáceo. Habita los bosques andinos de Ecuador hasta Chile y Argentina entre los 500 y 4 000 m s.n.m

Scybalium Schott & Endl., es el último representante de esta familia. Este género solo posee cuatro especies y al igual que los otros, posee un tubérculo desde el cual salen de una a varias inflorescencias que pueden ser cilíndricas y de color rojo, como si fuesen frutos caídos en el suelo (Scybalium glaziovii Eichler) o aplanados como si fueran un conjunto de flores algo extrañas (S. fungiforme Schott & Endl.). La distribución del género es algo focalizada, siendo reportada en Las Antillas (Jamaica), en los An

des de Ecuador, Colombia, Perú (zona Norte) y en Brasil (Río de Janeiro). Estas plantas son bastante difíciles de encontrar, por lo cual no se conocen nombres, ni usos locales.

La siguiente familia se llama Hydnoraceae, que es una pequeña familia de plantas también parásitas de raíces, consideradas como “las plantas más extrañas del mundo”, por su apariencia (similar a
la de los hongos), ausencia de fotosíntesis y la falta de las estructuras típicas de las plantas (hojas, tallos y raíces). La familia tiene sólo dos géneros: Hydnora que se distribuye en África y Arabia, al otro lado del mundo y Prosopanche exclusiva de nuestro continente. En el Perú recientemente fue descubierta la especie Prosopanche panguanensis C. Martel & Rob Fernandez (Martel et al. 2018), la cual proviene de los bosques lluviosos de Huánuco, Junín y Pasco. Su apariencia, para ojos no entrenados, se asemeja a la de un fruto seco clavado en el suelo que se está abriendo en tres secciones, dejando ver una estructura ovalada parecida a una semilla de color marrón parduz

co, eso es todo lo que se puede apreciar de la planta, el resto de ella se encuentra enterrada en el suelo, sobre raíces de leguminosas principalmente (según lo reportado por Martel et al. 2018). Si bien, estas plantas no tienen un uso conocido, su importancia radica en su rol ecológico en el ecosistema, siendo un ejemplo de la diversidad de estrategias de adaptación que poseen las plantas.

© Luis Alberto Torres Montenegro

Referencias Bibliográficas

  1. Acaro-Chuquicaña F; Arroyo-Acevedo, J.
  2. Efecto del extracto de Corynaea crassa y selenio en la disfunción sexual inducida en Rattus norvegicus albinus. Rev. Peru.
    Med. Integrativa. Vol. 4(3): 83-9. DOI:
    10.26722/rpmi.2019.v4n3.500
  3. Hansen, B. 1980. Flora Neotropica – Balanophoraceae. Vol. 23, pp. 1-80. DOI: https://www.jstor.org/stable/4393730
  4. Martel, C.; Fernández-Hilario, R.; Tello,
    J.A.; Arteaga, R.G. & G. Gerlach. 2018. Prosopanche panguanensis (Aristolochiaceae),
    a new species from central Peru. Phytotaxa Vol. 364(3): 241-249. DOI: https://doi.
    org/10.11646/phytotaxa.364.3.3
  5. Prado, S. 2018. El Amañoque. GustuBlog.
    https://blog.gustu.bo/?p=634. Acceso:
    9/5/2025.

Qian, H.; Zhang, J. & J. Zhao. 2022. How
many known vascular plant species are
there in the world? An integration of multiple global plant databases. Biodiversity
Science, 30: 22254, pp.1-5. DOI: 10.17520/
biods.2022254.

  1. Ulloa Ulloa, C.; Acevedo-Rodríguez, P.;
    Beck, S.; Belgrano, M.J.; Bernal, R.; Berry, P.E.; Brako, L.; Celis, M.; Davidse,
    G.; Forzza, R.C.; Gradstein, S.R.; Hokche,
    O.; León, B.; León-Yánez, S.; Magill, R.E.;
    Neill, D.A.; Nee, M.; Raven, P.H.; Stimmel,
    H.; Strong, M.T.; Villaseñor, J.L.; Zarucchi,
    J.L.; Zuloaga, F.O. & P.M. Jorgensen. 2017.
    An integrated assessment of the vascular
    plant species of the Americas. Science 358,
    1614-1617. DOI: 10.1126/science.aao0398

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