ACTUALIDAD: A LAS PALABRAS EL VIENTO LAS LLEVA

Con demasiada frecuencia escuchamos discursos sobre los pueblos indígenas y la relevancia que tienen sus conocimientos tradicionales para la conservación de los ecosistemas amazónicos. Sin embargo, muchos de estos discursos carecen de profundidad y no explican adecuadamente por qué estos saberes son fundamentales para la conservación, ni cómo deberían integrarse, no solo en el plano discursivo, sino también en cada una de las acciones concretas que orientan la conservación. Como bien dice el refrán: a las palabras y a las plumas el viento las lleva. A la hora de diseñar estrategias, planes, políticas y proyectos de conservación, los involucrados en estas acciones

suelen evitar la inclusión efectiva de los conocimientos, prácticas y valores indígenas relacionados con la biodiversidad en estos instrumentos. Se habla sobre los pueblos indígenas y los guardianes de los bosques, sobre la importancia de sus conocimientos y sobre sus variadas y ricas cosmovisiones, pero poco o nada se hace para conservar estos conocimientos y asegurar su transmisión a las nuevas generaciones. El gran problema que hoy en día vivimos es que la miopía característica de la cultura occidental se ha extendido también a los propios pueblos indígenas, que arrastrados por los discursos engañosos del desarrollo global han renunciado a principios y valores que eran la base para la conservación en sus territorios.

Hoy en día tenemos claras evidencias del papel fundamental que han tenido los pueblos indígenas en la conservación. Actualmente, los pueblos indígenas ocupan un 35% de los bosques de América Latina. De este porcentaje de bosques, más de la mitad son bosques intactos (Garnett et al., 2018; Fa et al., 2020). En la Amazonía, el 45% de los bosques clasificados como intactos se encuentran ubicados en territorios indígenas. En algunos casos, los territorios indígenas han logrado reducir la deforestación incluso en mayor porcentaje que las áreas naturales protegidas con condiciones ecológicas y de acceso parecidas (Porter-Bolland et al., 2012; Schleicher et al., 2017; FAO, 2021). Estos datos impresionan, sobre todo teniendo en cuenta el impacto que la sociedad occidental ha provocado durante siglos en las dinámicas socio económicas de las comunidades indígenas, y nos hace pensar en la cantidad de bosques intactos que tendríamos hoy en día si hubiéramos actuado de forma diferente. Los territorios indígenas seguirán favoreciendo la conservación siempre y cuando se mantengan los valores y conocimientos ecológicos tradicionales en las comunidades indígenas, si estos desaparecen es muy posible que dejen de cumplir con su función de protección y conservación. Pero ¿cómo cumplen esta función? Los pueblos indígenas atesoran miles de años de experiencia e interacción con
lo ecosistemas, han desarrollado complejos sistemas de conocimiento que son culturalmente específicos (Davidson-Hunt y Berkes 2003). Estos sistemas de conocimiento son importantes

no solo por que integran información sobre las especies animales o vegetales y las dinámicas ecosistémicas en sus territorios, sino también por que incorporan prácticas y valores tradicionales que constituyen los principios y creencias fundamentales que guían y le dan sentido a su vida en estos entornos naturales. Los sistemas de conocimiento indígenas son integrales y, por lo tanto, para comprender el papel fundamental que juegan en la conservación de la Amazonía, deberíamos abordarlos también de manera integral, dejando a un lado aquellas ideas occidentales preconcebidas que no encajan en el universo relacional de los pueblos originarios.

Para la civilización occidental, que recordemos rompió su vínculo con la naturaleza durante la Revolución Industrial del siglo XVIII, resulta difícil entender que existan culturas cuya supervivencia depende de una relación estrecha y armoniosa con los ecosistemas.

Esta incomprensión ha sido causa de graves crisis ambientales —cuyos efectos ya sufrimos y sufrirán también las próximas generaciones—, pero también ha golpeado profundamente las dinámicas socio económicas de los pueblos originarios. Durante más de cinco décadas, las políticas, estrategias, planes y proyectos implementados en la Amazonía, diseñados por personas que poco o nada conocían de la Amazonía o los sistemas de conocimientos indígenas, han debilitado progresivamente la relación entre los pueblos indígenas y sus entornos naturales. A menudo, esta erosión ha sido disfrazada bajo discursos políticamente correctos que, en nombre del bienestar de las comunidades indígenas, promueven conceptos como “desarrollo sostenible”, “crecimiento inclusivo” o “innovación social”. Estas ideas, pese a su apariencia benevolente e inclusiva, han contribuido a desconectar a los jóvenes indígenas de sus referentes culturales, debilitando el vínculo vital entre naturaleza y cultura existente en las comunidades indígenas, uno de los elementos determinantes para la conservación en los territorios indígenas.

Del mismo modo que la Amazonía se acerca a un punto de inflexión ecológica —con el riesgo de convertirse en una región más seca y menos diversa—, muchas culturas indígenas enfrentan también su propio punto de quiebre. Quienes resguardan los conocimientos tradicionales están envejeciendo y falleciendo sin haber transmitido estos saberes a las nuevas generaciones. La pérdida de estos valores y conocimientos aumentará la vulnerabilidad de los ecosistemas y acelerará su degradación. Entonces, ¿qué podemos hacer? Aunque el daño es profundo, aún estamos a tiempo de frenar su avance y de reconstruir el vínculo entre cultura y naturaleza en las nuevas generaciones. El primer paso es asegurar que los pueblos indígenas tengan plena capacidad para gestionar y decidir sobre sus territorios y recursos. Para ello, es fundamental promover espacios propios de diálogo y concertación, que permitan recuperar valores tradicionales y favorecer la aplicación de sus conocimientos ecológicos de forma efectiva. Los “territorios integrales” representan una propuesta valiosa que debe construirse mediante un diálogo horizontal con los Estados, incorporando una visión de paisaje biocultural y garantizando la seguridad territorial. Asimismo, será prioritario fortalecer la identidad cultural de las nuevas generaciones de indígenas, reconociendo el papel central que tienen las sabias y sabios en la formación de hombres y mujeres, creando espacios adecuados para la transmisión de conocimientos y el arraigo territorial.

La formación política de jóvenes indígenas es, sin duda, un gran reto, ya que debe ser una formación con base en los valores tradicionales y el buen vivir de las comunidades. Pero no nos olvidemos también de la importancia que tendría una formación indígena para jóvenes no indígenas en las grandes urbes amazónicas, lo que permitiría cambiar la visión vertical de la sociedad occidental y permear las grandes urbes amazónicas con el pensamiento indígena. Finalmente, todas las actividades que se realicen con pueblos indígenas o en sus territorios deben respetar e integrar sus valores tradicionales, promoviendo una verdadera articulación y diálogo entre los conocimientos tradicionales y los conocimientos occidentales. Solo así será posible dejar los discursos vacíos y avanzar hacia una conservación realmente efectiva, justa y sostenida en los valores tradicionales de los pueblos indígenas amazónicos.

Referencias bibliográficas

  1. Davidson-Hunt, I.; Berkes, F. (2003). Learning as you journey: Anishinaabe perception of social ecological environments and adaptive learning. Conservation Ecology 8(1):5.
  2. Fa, J. E.; Watson, J. E. M.; Leiper, I.; Potapov, P.; Evans, T. D.; Burgess, N. D.; Molnár, Z.; Fernández-Llamazares, Á.; Duncan, T.; Wang, S.; Austin, B. J.; Jonas, H.; Robinson, C. J.; Malmer, P.; Zander, K. K.; Jackson, M. V.; Ellis, E.; Brondizio, E. S.; Garnett, S. T. (2020). Importance of Indigenous Peoples’ Land for the Conservation of Intact Forest Landscapes. Frontiers in Ecology and the Environment, 18(3): 135-140.
  3. Garnett, S. T.; Burgess, N. D.; Fa, J. E.; Fernández-Llamazares, Á.; Molnár, Z.; Robinson, C. J.; Watson, J. E. M.; , Zander, K. K.; Austin, B.; Brondizio, E. S.; French-Collier, N.; Duncan, T.; Ellis, E.; Geyle, H.; Jackson, M. V.; Jonas, H.; Malmer, P.; McGowan, B.; Sivongxay, A.; Leiper, I. (2018). A spatial overview of the global importance of Indigenous lands for conservation: supplementary information. Nature Sustainability, 1(7): 369-374.
  4. Porter-Bolland, L.; Ellis, E. A.; Guariguata, M. R.; Ruiz-Mallén, I.; Negrete-Yankelevich, S.; Reyes García, V. (2012). Community managed forests and forest protected areas: an assessment of their conservation effectiveness across the tropics. Forest Ecology and Management, 268: 6-17.
  5. Schleicher, J.; Peres, C. A.; Amano, T.; Llactayo, W.; Leader-Williams, N. (2017). Conservation performance of different conservation governance regimes in the Peruvian Amazon. Scientific Reports 7 (11318): 1-10.

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