Aguajales, un potencial turístico por aprovechar

Diego Gonzalo García Soria

Si hablamos de aguaj ales, lo primero que se nos viene a la cabeza es el fruto de la palmera de aguaje Mauritia flexuosa, una de las especies vegetales que dominan estos espacios naturales. El fruto de esta palmera es reconocido por su delicioso sabor y por ser una de las principales fuentes vegetales de vitamina A. Cuando hablamos sobre los aguajales también pensamos en bosques de dificil acceso plagados de insectos y con interminables suelos pantanosos, que complican cualquier actividad que intentemos desarrollar en ellos. Pero detrás de esta percepción inicial encontramos una serie de atributos no tan populares que convierten a estos espacios en un verdadero tesoro de nuestra Amazonía.

En el Perú, el ecosistema de aguajal alcanza una superficie de más de seis millones de hectáreas que se encuentran en condiciones de inundación durante casi todo el año (MINAM, 2010). Los aguajales juegan un rol importante desde el punto de vista económico, social y ambiental en la Amazonía peruana, debido sobre todo a que están estrechamente vinculados a la vida y a la cultura de sus pueblos (Freitas et al., 2006). Los aguajales son además importantes sumideros de carbono que pueden almacenar más de 300 toneladas de carbono por hectárea (García et al., 2012). El principal producto aprove­chable del aguajal es el fruto de la palmera de aguaje, que tiene un alto contenido de vitamina A, alrededor de 30 mg por 100 g de pulpa (Santos, 2005). Los frutos del aguaje son consumidos en forma directa como fruta fresca, como bebida (aguajina), helados y chupetes (Rojas et al., 2001), además son un recurso alimenticio de suma importancia para la fauna que habita en estos bosques inundables.

Los aguajales son llamados por algunos pueblos indígenas «bosque de la vida», debido a que de ellos extraen una gran diversidad de productos para su alimentación, medicina, construcción, prácticas y arte tradicional (Ruiz & Levistre, 2011). Actualmente los aguajales se encuentran amenazados por la extracción insostenible de los frutos, realizada a través de la tala de las palmeras femeninas productoras de estos frutos (García et al., 2020). Ante esta situación, es importante brindar alternativas sostenibles a la población local para que puedan conservar estos espacios de vida. Una de estas alterna­ tivas es el turismo.

« En estas visitas se mani­fiesta un genuino interés admiración por la naturaleza de estos ecosistemas, que combinan una gran vegetación, variedad de fauna, paisajes fantásticos y únicos»

El IIAP viene investigando los aguajales de la Amazonía peruana desde hace más de 30 años. En la región de Ucayali inició su estudio en el 2010. Durante todos estos años, en la sede regional de Ucayali hemos guiado expediciones nacionales e internacionales, recibiendo a científicos e investigadores provenientes de Países Bajos, India, Alemania, Indonesia, Estados Unidos, Reino Unido, Argentina, Chile y Brasil, además de muchos investigadores nacionales. En estas visitas se manifiesta un genuino interés y admiración por la naturaleza de estos ecosistemas, que combinan una gran vegetación, variedad de fauna (en donde destacan las aves), paisajes fantásticos y únicos, combinados con el trato amigable de los pobladores locales que acompañaron su recorrido. Frases como: «Este ecosistema es un verdadero tesoro», «Por primera vez me siento en un bosque virgen» y «Muchas personas pagarían fortunas por estar aquí», se han repetido durante todos estos años en los aguajales de la región Ucayali.

Teniendo en cuenta todas experiencias vividas, nos surge estas una pregunta: ¿pueden ser los aguajales un recurso turístico? La respuesta es un rotundo SÍ.

La diversidad de aves en los aguajales es enorme, representando un gran atractivo para los turistas.

Recordemos que los recursos turísticos son aquellos elementos naturales, objetos culturales o hechos sociales que mediante una adecuada y racional actividad humana, pueden ser utilizados como causa suficiente para motivar el desplazamiento turístico (Navarro, 2015).

Entonces, ¿qué podemos encontrar en los aguajales?

El paisaje dentro de estos ecosistemas se presenta con una postal dominada por el aguaje; donde los colores grises con manchas de su estípite, combinados con árboles frondosos, presencia de algunas orquídeas de flores rojas y rosadas. El suelo, dependiendo de la época del año, se presenta húmedo y con mucha hojarasca. En la temporada anegada se ve como un espejo con nenúfares que decoran de verde sus aguas de color café.

«La pesca con anzuelos puede hacerse a cualquier hora del día, sin embargo, requiere de una extremada paciencia y concentración para evitar hacer ruidos y movimientos»

En términos de vegetación existente en los aguajales, Mitidieri (2014) reporta 739 individuos por hectárea, distribuidos en 53 especies, 50 géneros y 30 familias botánicas.

Algunos autores, como Endress et al. (2013) mencionan que los bosques pantanosos serían más diversos aún, reportando que en 12 aguajales utilizados por la comunidad indígena Maijuna de Nueva Unión, en el río Yanayacu, un afluente del río Napo, se encontraron 1.124 individuos por hectárea. Además, se identificaron un total de 138 especies distribuidas en 36 familias, nueve de las cuales corres­ pondían a especies de palmeras. De igual manera, Pitman et al. (2014), reconocen algunas especies de palmeras -aparte del aguaje (Mauritia flexuosa)- como el shebón (Attalea butyracea), el huasai (Euterpe precatoria), el aguajillo (Mauritiella armata), entre otras.

Sobre la temática de avistamiento de aves en los aguajales, existe poca información, sin embargo, Plenge (2004) manifiesta que los aguajales y renacales constituyen un complejo ecosistema en donde existe una altísima diversidad de aves y es posible observar más de 120 especies en un solo día, si se exploran todos los hábitats. Un paseo a través de las aguas negras de este bosque, a bordo de una pequeña canoa con guías locales, nos brinda la oportunidad de ver un gran cantidad de aves semi acuáticas, entre ellas cinco especies de martín pescador, ocho especies de garzas, asimismo, podemos observar al camungo, al carrao y al rascón de monte de cuello gris. También son especies características de estos bosques el gavilán de pico ganchudo (Chondro­ hierax uncinatus) y el hormiguero plateado (Sclateria naevia).

Los aguajales tienen un gran potencial turístico que podría ser explotado de manera sostenible.

La fauna silvestre en estos aguajales permite a los visitantes encontrar en el camino diferentes tipos de monos, como frailecillos, machines, cotos y diferentes especies de titíes. Otra especie de mamífero muy especial es la nutria de río, este tímido animal prefiere las aguas enmarañados renacos y aguajes. Sumado a esto se ven varias especies de sapos, ranas, tortugas y serpientes.

Podemos pensar que estos aguajales se encuentran muy alejados y que para llegar a ellos tenemos que realizar largos viajes. Si bien, es cierto que la mayoría de aguajales se encuentran lejos de las ciudades, existen dos de estos ecosistemas a tiro de piedra de las ciudades de !quitos y Pucallpa, los aguajales de Quistococha y los del Caserío Túpac Amaru, respectivamente.

Quebrada de Alto Manantay en los aguajales del caserío Tupac Amaru cerca a la ciudad de Pucallpa. Un espacio natural que puede albergar el turismo, la investigación y la conservación.

Ambos son representativos y se encuentran a menos de dos horas de estas grandes ciudades amazónicas; además de contar con otros atractivos turísticos en las cercanías, tales como la laguna de Quistococha, la quebrada de Alto Manantay, cultivos de yuca, camu camu, entre otros, y comunidades campesinas con muchas ganas de apoyar al turista, así mismo, cuentan con servicios de restaurantes, bares y transporte.

Podemos decir que los aguajales cumplen con todo lo necesario para se considerados un recurso turístico, más aún, los aguajales de Quistococha y el Caserío Túpac Amaru, se pueden calificar como atractivo turístico, dado que combinan el recurso turístico con adecuadas instalaciones, equipamiento necesario y servicios para el turista.

Finalmente, existen pocas empresas turísticas en todo el Perú que hayan incorporado a los aguajales como destino turístico o por lo menos como parte de un circuito; esto principalmente porque los estudios que se realizan en los aguajales, tienen la óptica de apuntalar s rol fundamental como productor del fruto de aguaje, madera y sumidero de carbono; por lo cual, surge el reto de investigar estos ecosistemas con la premisa de ponerlos en valor por su potencial turístico, incluirlos en circuitos turísticos y convertirlos en un destino turístico competitivo; de este modo se brindará a las poblaciones cercanas un fuente de trabajo amigable con el ambiente, garantizando la conservación de estos importantes ecosistemas.

© Diego Gonzalo García Soria

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1.- Endress, B.A; Horn, C.M; Gilmore, M.P. 2013.
Mauritia flexuosa palm swamps: Composition,
structure and implications far conservation and
management. Forest Ecology and Management
302 (2013) 346-353.

2.- Freitas, L., Pineda, M., Linares, C. y Del
Castillo, D. (2006) Descriptores para el aguaje
(Mauritia flexuosa LF). lquitos: Instituto de
Investigaciones de la Amazonía Peruana.

3.- García, D.; Honorio, E.; Del Castillo, D. Determinación del stock de carbono en aguajales de la cuenca del río Aguaytía, Ucayali-Perú. Folia Amazónica, 21(1-2), 153-160.

4.- Garcia, D; Delgado, J; Revilla, J; Del Aguila, J;
Honorio, E; Del Castillo, D; Guerra, W; García, E.
Huella de carbono de la venta del fruto y la
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(Mauritia flexuosa l.f.) en el departamento de
Ucayali, Perú. Folia Amazónica, Vol. 29 (1) 2020.
23-36.

5.- MINAM. 2010. Mapa de humedales del Perú.
Ministerio del Ambiente.

6.- Mitidieri, N. 2014. Reservas de carbono y
composición florística en dos parcelas de 0.5 ha
en bosques pantanosos «aguajales» cercanos a
las comunidades Quistococha y San Jorge en
Loreto, Perú. Tesis de Grado. Universidad
Nacional de la Amazonía Peruana.

7- Navarro, D. 2015. Recursos turísticos y
atractivos turísticos: conceptualización,
clasificación y valoración. Cuadernos de Turismo,
35: 335-357.

8- Pitman, N; Guevara, J; Aulestia, M; Cerón, C;
Neill, D; Palacios, W; Rivas, G; Silman, M;
Terborgh, J. 2014. Distribution and abundance of
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9- Plenge, H; Williams, R; Valqui, T. 2004. Las
aves de las nubes. GTZ.

10- Rojas R., G. Ruiz, P. Ramírez et al. 2001.
Comercialización de masa y «fruto verde» de
Aguaje (Mauritia Flexuosa L.f.) en lquitos (Perú).
Folia Amazónica 12(1-2):15-38.

11- Ruiz, J; Levistre, J. 2011. El aguajal: el bosque
de la vida en la Amazonía peruana. Ciencia
Amazónica, 2011, Vol. 1, No 1, 31-40.

12- Santos, L.M.P. 2005. Nutritional and ecological
aspects of buriti or aguaje (Mauritia flexuosa
Linnaeus filius): a carotene-rich palm fruit from
Latin America. Ecology of Food and Nutrition
44:(1-14).

Attalea Administrador

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