El kión en los tiempos de pandemia

Ya ha transcurrido un año desde que los primeros casos de COVID-19 fueron detectados en el Perú. Hasta la fecha la ciencia todavía no encuentra un medicamento o conjunto de medicamen­tos eficaces que permitan reducir la carga viral y evitar las complicaciones médicas que genera el virus SARS-CoV- 2. La ausencia de medicamentos que contrarresten los síntomas provocados por el virus ha dinamizado notablemente los procesos de recuperación y búsqueda de preparados tradicionales que antaño eran usados para tratar las enfermedades respiratorias en la Amazonia.

El uso de estos preparados, elaborados a partir de los extractos de especies vegetales medicinales, ha sido por lo general muy diverso y, en función de la especie, bastante focalizado geográfica­ mente, dependiendo de la disponibilidad y la vitalidad de los conocimientos tradicionales existentes sobre sus usos.

Algunas plantas amazónicas como el ajo sacha, la mucura, la lancetilla, el matico, el cordoncillo, la rosa sisa y otras, cuyo uso había decrecido considerablemente en las zonas rurales debido a la mayor disponibilidad de medicamentos de laboratorio en las comunidades, han vuelto a ser utilizadas para combatir al virus en las zonas donde proliferan y son conocidas, difundiéndose también a los grandes centros urbanos amazónicos.

«…durante la pandemia hemos sido testigos del uso generalizado que la mayoría de comunidades rurales han realizado de otras especies vege­tales que no son originarias de la Amazonía»

Pero además del uso diversificado y focalizado de un buen número de plantas medicinales autóctonas, durante la pandemia hemos sido testigos del uso generalizado que la mayoría de comunidades rurales han realizado de otras especies vegetales que no son originarias de la Amazonia, pero que debido a su versatilidad y adaptación a diversos tipos de suelo, tienen una amplia distribución, por lo que han superado con creces los porcentajes de uso de las plantas medicinales locales.

En los estudios realizados por el Instituto de Investigaciones de la Amazonia Peruana sobre el uso de plantas medicinales durante la pandemia en comunidades indígenas de la región Loreto, hemos sido testigos del uso generalizado del kión o jengibre
Zingiber officinale, una especie de la familia Zingiberaceae, de origen asiático, cuya presencia en los huertos y chacras está hoy en día muy extendida.

«El kión tuvo una rápida • distribución por todo el país, llegando a la Amazonia con las primeras olas de colonos que se vieron atraídos por la bonanza económica provocada por los diferentes booms extractivos du­rante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX».

No se conoce con certeza la época exacta en la que el kión fue introducido al Perú. Algunos autores señalan que fueron los españoles los que lo introdujeron en el siglo XVI, otros, sin embargo, señalan que fueron los primeros colonos chinos que arribaron a nuestras costas en el siglo XIX. Es muy probable que hayan sido los españoles los que trajeron la especie a nuestras costas, debido a que ya era conocida en la península siglos antes de la conquista, pero no cabe duda que fueron los primeros colonos chinos los que a través de su culinaria y medicina tradicional aceleraron su difusión, apropiación y uso. El kión tuvo una rápida distribución por todo el país, llegando posiblemente a la Amazonia con las primeras olas de colonos que se vieron atraídos por la bonanza económica provocada por los diferentes booms extractivos durante la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX. La especie fue adoptada rápidamente por las comunidades indígenas amazónicas y hoy es ampliamente consumida como planta medicinal o alimenticia.

El uso de la raíz del kión para el tratamiento de las afecciones respirato­rias es conocido a nivel popular y ha sido ampliamente descrito en la literatura científica. Los estudios sobre los compo­nentes de la raíz de esta especie vegetal reafirman sus propiedades antiinflama­torias, antigripales, antibacterianas, anti­ virales, analgésicas y expectorantes.

El kión es una especie que crece muy bien en zonas tropicales, lo que la hace ideal para su cultivo en la Amazonia.

Algunas de las investigaciones realizadas durante el año 2020, muestran algunas evidencias sobre la eficacia de ciertos componentes de la raíz del kión frente al virus SARS-CoV-2. Se han realizado incluso revisiones de bibliografía cientí­fica sobre las propiedades del kión, concluyéndose en alguna de ellas que el kión Zingiber officinale es una de las plantas alimenticias medicinales que podrían fortalecer el sistema inmunológico frente a la infección por COVID- 19, teniendo efectos favorables frente a las coinfecciones más comunes que la acompañan.

Estos resultados no son todavía aceptados por la comunidad científica, debido a que la mayoría de estas investigaciones, realizadas en laboratorio y alguna de ellas siguiendo simulaciones o modelamientos algorítmicos, no han tenido como producto final algún tipo de preparado o compuesto específico que haya finalizado con éxito los ensayos clínicos que permitirían medir su eficacia y seguridad en el ser humano.

No cabe duda que gran número de estas recientes investigaciones han sido motivadas por el uso masivo del kión durante la pandemia en todo el mundo, sobre todo en aquellos países donde la medicina tradicional sigue siendo utilizada de manera habitual por la población.

A pesar de que los estudios realizados no son concluyentes, no cabe duda de que el kión es una especie con un gran potencial medicinal y alimenticio. En el Perú es ampliamente cultivada y la pandemia ha disparado su demanda exterior. Actualmente somos el cuarto país exportador de kión del planeta, solo por debajo de China, Países Bajos (acopiador y distribuidor) y Tailandia.

«Hoy en día el 90% de la producción de kión en el Perú se lleva a cabo en el depar­tamento de Junín, en las provincias amazónicas de Chanchamayo y Satipo»

Es probable que está demanda se mantenga o aumente durante los próximos años, favoreciendo a miles de productores de kión en todo el país. Hoy en día, el 90% de la producción de kión en el Perú se desarrolla en el departamento de Junín, en las provincias amazónicas de Chanchamayo y Satipo, la primera, coincidentemente, una de las colonias chinas más numerosas en el siglo XIX. La pandemia está dinamizando la producción en el departamento de Loreto, existiendo interesantes emprendimientos en las provincias de Yurimaguas, Datem Del Marañon y Alto Amazonas.

Mientras los emprendimientos econó­micos siguen creciendo en tomo a esta interesante especie vegetal, los pobla­dores rurales amazónicos la seguirán cultivando en sus chacras familiares, combinándola con otras especies locales para hacer frente a las enfermedades que los aquejan. Una especie vegetal que vino de muy lejos, echó raíces en nuestra Amazonia y, seguramente, nos seguirá sorprendiendo en el futuro.

© Manuel Martín Brañas – Dirección de Investigación en Sociedades Amazónicas – SOCIODIVERSIDAD.

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